Una de las dudas más frecuentes que recibimos en el departamento de asistencia es cómo EVITAR denuncias, sobre todo al lidiar con los desafíos que plantean las partidas clasificatorias.

En pocas palabras: la mejor forma de evitar denuncias es impedir que se produzcan situaciones problemáticas. Aunque parezca una locura, se debe a dos cuestiones:

  • Los jugadores se divierten más en un ambiente agradable.
  • ¡Los equipos sin comportamientos negativos ganan más partidas! (¿Y a quién no le gusta ganar?)

Pero cuidar del estado emocional propio es solo la mitad de la batalla. ¿Qué se puede hacer si otra persona empieza a comportarse mal? ¿Acaso es vuestra responsabilidad? ¿Por qué debería importaros?

Cuando empecéis a sentir que os invade el enfado, acordaos del Barón Nashor. Es fuerte. Resulta intimidante. Y lo que es más importante, no tiene un equipo que lo respalde. Cuando nos enfadamos, lo fácil es idolatrar a este lobo... eh, monstruo solitario. Pero, ¿qué le pasa al Barón cuando un equipo colabora para acabar con él? Independientemente de las habilidades o los rangos, siempre es más fácil derrotar a los enemigos en común que enfrentándose a los demás.

¡El objetivo es eliminar (metafóricamente) a los objetivos y, como resultado, ganar más partidas! Esperamos que las siguientes ideas os ayuden a prepararos para lo que tenéis por delante: 

El poder de la paciencia

Puede que haya varias situaciones en las que rendirse sea la opción más prudente, pero la mayoría de las veces, la rendición se produce porque un equipo ha perdido la voluntad de perseverar. Aunque una victoria rápida puede ser sumamente satisfactoria, el resultado de una partida no se puede predecir con la primera sangre. Respirad hondo e intenta reunir fuerzas antes de ondear la bandera blanca. No hay nada como una remontada épica.

Moderad las expectativas

La suerte no os llevará muy lejos, y la victoria no se consigue solo con presentarse en la Grieta. Ganar requiere mucho trabajo y coordinación. Además, tenéis las mismas probabilidades que vuestros oponentes de que os toquen unos compañeros que cooperen. Intentad ganar cada partida que juguéis, pero no esperéis que siempre salga bien.

No perdáis de vista el objetivo

Cada equipo tiene sus puntos fuertes y sus puntos débiles. Puede resultar contraproducente ceñirse a una estrategia o estilo de juego concretos una vez elegidos a los campeones. Ya lo dijo Charles Darwin, no sobrevive la especie más fuerte ni la más inteligente, sino la que mejor se adapta al cambio.

Mejor en compañía

Nuestras estadísticas demuestran que la probabilidad de ganar disminuye aproximadamente un 10 % por cada persona con un comportamiento perturbador en un equipo. ¡Pero no os desaniméis! La probabilidad de ganar aumenta considerablemente con cada persona positiva del equipo. Ser ese pilar de fortaleza a prueba de enfados suele marcar la diferencia entre la victoria y la derrota.

Los seres humanos solemos juzgar rápidamente, pero nos cuesta elogiar, sobre todo cuando se trata de personas desconocidas. Probad a darle la vuelta a la tortilla y destacad los logros de vuestros compañeros en la partida. Da igual si es un momento decisivo o una victoria pequeña, las palabras de aliento pueden afectar mucho más al resultado de la partida que cualquier crítica (prometido). ¡Además, tenéis casi el doble de probabilidades de evitar que os denuncien si usáis el refuerzo positivo!

Los peligros de la presión de grupo

Todo el mundo ha tenido una mala partida. Seguro que recordáis alguna que otra vez en la que todo ha salido mal (superaban en número al equipo, los enemigos tenían al Barón, ibais por detrás en oro... ya os hacéis una idea). Es muy probable que, en esas situaciones, la moral del equipo estuviera por los suelos. Y justo cuando toda esperanza parecía perdida... alguien dice algo desagradable. ¡Eso sí que es hurgar en la herida noxiana! 

Las estadísticas demuestran que el rendimiento es sistemáticamente PEOR bajo presión. Perder una calle ya es bastante estresante como para añadir negatividad a la situación, así que mostrad empatía y ayudad a los compañeros.

Convertid la moral en un objetivo principal

Soportar la frustración de los compañeros a menudo puede provocar la irritación propia en la partida. Imaginemos que una calle está en desventaja porque alguien ha renunciado a unos asesinatos al principio de la partida. Es probable que esa persona sienta mucha frustración porque crea que perjudica a todo el equipo. En ese momento, lo peor que se puede hacer es regañarle. En su lugar, intentad averiguar qué ha provocado esas primeras derrotas y, como equipo, ¡buscad soluciones!

¿Os han emboscado una jungla en la calle? Colocad un guardián en la calle. ¿Se ha forzado el avance en la calle? Atacad al campeón enemigo. Puede que gastéis 75 o 100 de oro en un guardián, perdáis una oleada o incluso cedáis vuestra propia torreta, pero ayudaréis a que la persona del equipo que está en apuros coja el ritmo y, lo que es más importante, aliviaréis parte del estrés que conlleva perder una calle. ¡Recordad que, de todos los recursos de la partida, la moral del equipo es el que no os podéis permitir perder!

Resistencia ante todo

Seamos realistas, las situaciones en las que los equipos están descompensados (porque alguien abandona la partida, por ejemplo) son un fastidio. Por eso tenemos un sistema para penalizar a quienes se ausentan o abandonan la partida, además de los informes de final de partida.

Por muy frustrante que sea, una situación de 4c5 no es necesariamente una derrota automática. Es posible que la persona que se ha desconectado tenga un problema de conexión intermitente y vuelva en breve. Mientras tanto, os dejamos algunas tácticas que podéis emplear:

  • Disputad objetivos:
    • Puede que haya más presión en la calle, así que tendréis que conseguir oro rápidamente. Obligad al oponente a luchar por los objetivos en lugar de presionar en las torretas. ¡Así controlaréis el campo de batalla!
  • Colocad guardianes en la jungla:
    • Esto ayuda a preparar emboscadas si el equipo rival presiona en todas las calles por igual. Por otro lado, esto ayudará a controlar los enfrentamientos si el equipo enemigo no tiene visión en vuestra jungla.
  • Iniciad el combate como queráis:
    • Atacar a un enemigo desde una posición en la que no tenga visión os ayudará enormemente a centraros en el objetivo y a infligir rápidamente una gran cantidad de daño adicional.
  • Primero a por los carries:
    • Aunque no podáis ganar un combate de equipo, podéis cargaros primero al tirador o carry de DA, lo que ralentizará considerablemente el avance enemigo (y os dará tiempo para que vuestro compi se reconecte).
  • No seáis así:
    • Recordad que el equipo rival no puede ver los mensajes de desconexión de vuestro grupo, ¡así que no seáis así!
  • No os rindáis nunca:
    • Puede que no ganéis la partida y, como hemos dicho antes, rendirse puede ser la opción adecuada. Sin embargo, si termináis la partida con una actitud positiva, vuestros oponentes sabrán que unos campeones valientes se mantuvieron unidos, impasibles ante una adversidad abrumadora.

Otros recursos valiosos

  • Prueba de enfado
    • Todo el mundo se enfada, pero saber cómo os enfadáis y cómo superar los efectos secundarios de una mala sesión de juego puede marcar la diferencia entre jugar en equipo y disgustarse. ¿No sabéis cómo superar un enfado de los gordos? Echad un vistazo a nuestra prueba de tipo de enfado aquí
  • Un trabajo en equipo sólido
  • Combate táctico en equipo (cortesía de Cinderhelm)
    • Aquí tenemos un análisis detallado de la coordinación dinámica del equipo y su impacto en la partida.